Editorial:
Irracional;
fuera de la razón. Todos sabemos que fumar es irracional, que
de ninguna forma recomendaríamos hacerlo a los demás.
En el siglo XVII, el rey Jaime I de Inglaterra, decía que fumar
tabaco era "una costumbre aborrecible para el ojo, maligna para la nariz,
dañina para el cerebro, peligrosa para los pulmones...". Nada
ha cambiado. Debemos entonces preguntarnos que es lo que falla. ĄPor
qué razón una persona invierte miles de dólares
a lo largo de los años "quemando" las finas hebras de su propia
vida? Cada cigarrillo consumido nos acerca más a la enfermedad
y el dolor. Repitiendo ese acto automático millones de veces,
las agujas de nuestro reloj parecerían correr hacia atrás,
cada vez más rápido. Sin embargo es posible reparar el
reloj, permitirle marcar el ritmo natural de la existencia. Sin apuros,
dejar correr esos valiosos minutos que conforman nuestro pequeño
paso por la Tierra. Solo es necesario dejar de lado los mitos, las modas,
los falsos símbolos; salir a un parque y sentir nuevamente la
maravillosa sensación de estar vivos, dejar que el aire penetre
en nuestro pulmones y echarnos a caminar. Un día a la vez, como
en la niñez las sensaciones, los olores y sabores volverán.
Las distancias se acortarán, nuestros hijos serán menos
pesados, permitiéndonos prolongar el abrazo tan esperado al fin
del día. Cosas simples, pequeñas pero infinitamente más
valiosas que una nube maloliente. Una nube que presagia la tormenta.
/TabacoUpdate