Nicotina
y adicción
La nicotina es la principal sustancia adictiva presente en el tabaco. El cigarrillo es, en escencia, un sistema de administración de nicotina.
La nicotina es
el principal alcaloide del tabaco, es sintetizada en la raíz y se concentra
en las hojas de la planta. La cantidad de nicotina varía según la variedad
y tipo de tabaco, la mezcla de distintas variedades (blend) es la manera
de controlar la cantidad de nicotina en el producto final. El contenido
del alcaloide también depende de la manera en la cual el tabaco se trata
después de la cosecha. Los tabacos suaves usados en los cigarrillos,
son secados por un flujo del aire caliente bajo condiciones higrométricas
controladas, tal proceso produce un humo ácido (pH 5-6). El tabaco oscuro,
usado en los cigarrillos europeos o en los cigarros, se seca con el
sol o al aire libre. Este proceso produce un humo más alcalino (pH 6-7
para los cigarrillos, pH 8 para el cigarro) , el contenido de alcaloides
es naturalmente más alto en los tabacos oscuros que en los tabacos suaves.
La nicotina es una amina terciaria formada por un ciclo piridínico y
otro pirrolidínico, el estéreo isómero L es de 5 a 500 veces más activo
que su contraparte D, esta última no se encuentra en el tabaco, sin
embargo representa el 10 % del total de nicotina presente en el humo
del cigarrillo, lo que indicaría un proceso de racemización producido
por la combustión. La nicotina es una base débil, volátil e incolora
(pKa = 7,9), que adquiere un color marrón y el olor característico de
tabaco en contacto con el aire. Bajo condiciones estándares de presión
atmosférica, el punto de fusión de la nicotina es de 246° C, volatilizada
en el cono de la combustión del cigarrillo (800° C) al ser inhalada
se encuentra en suspensión en las gotas del alquitrán por lo que forma
parte de la fase de partículas del humo. Después de cierto tiempo, según
el tipo de cigarrillo, la nicotina deja la fase de partículas y pasa
a la fase de gaseosa. La nicotina en su forma de base libre se absorbe
muy fácilmente a través de las membranas debido a su lipofilia. El resto
de los alcaloides (nornicotina, anabasina) presentes en el humo guardan
una relación estructural con la nicotina y probablemente una importancia
farmacológica significativa. Fácilmente absorbida en el organismo, la
nicotina actúa a todos los niveles de la economía. Su forma activa guarda
semejanza con el neurotransmisor acetilcolina, aunque su estructura
solo produce acción a nivel de los receptores nicotínicos de la acetilcolina
( de allí su nombre). La nicotina se liga estéreo específicamente a
los receptores colinérgicos nicotínicos a nivel de los ganglios autonómicos,
la médula suprarrenal, la unión neuromuscular y el cerebro. De los diversos
tipos de receptores nicotínicos el proceso adictivo parece implicar
solamente un subtipo, la subunidad alfa7. La nicotina altera las conexiones
entre neuronas generando una respuesta similar a los mecanismos celulares
subyacentes para la gratificación, dejando un rastro de memoriaÓ el
cerebro aprende erróneamente que el producto nicotina es bueno y recuerda
las sensaciones que causó. Ò Este fenómeno parece ser el principal involucrado
el la generación de la adicción y dependencia nicotínica. Los investigadores
creen que la capacidad de la nicotina de consolidar señales entre las
neuronas puede explicar efectos complejos del comportamiento tales como
vigilancia creciente y memoria a corto plazo mejorada.
El receptor como target farmacológico
Ciertas características de los receptores nicotínicos podrían dar una
idea de algunos aspectos de la dependencia al tabaco. Estas características
se relacionan con el fenómeno de tolerancia. La regla normal en farmacología
de los receptores, es que una exposición crónica a un agonista (molécula
que se fija en el receptor y el simula el efecto del neurotransmisor)
produce una Ò Down-regulationÓ (reducción en el número de receptores),
mientras que una exposición crónica a un antagonista (molécula que se
fija en el receptor y bloquea la acción del neurotransmisor) produce
el efecto opuesto, una Ò Up-regulation Ò. La nicotina produce en el
receptor el efecto opuesto, ya que experimenta una Ò Up-regulation Ò
en su presencia, su agonista. Parece que cuando la nicotina se liga
al receptor, este cambia la configuración haciéndose incapaz durante
un tiempo para ser estimulado otra vez. Este fenómeno se conoce bajo
el nombre de desensibilización. Sin embargo, la conexión entre la desensibilización
y el aumento en el número de receptores no fue establecida claramente.
De hecho, una sola inyección de la nicotina, aunque produce una desensibilización,
no tiene efecto sobre el número de receptores. En cierta manera, estas
características observadas en los receptores permiten trazar un paralelo
con los fenómenos de la tolerancia, que desempeñan un papel significativo
en la dependencia. La tolerancia se define generalmente como un estado
en el cual, después de la repetición de la dosis de un sustancia, se
requiere el incremento de la dosis para obtener el mismo efecto . Dos
tipos de tolerancia se observan en el caso del nicotinismo: - una tolerancia
aguda, que se presenta en algunos minutos, tanto en el fumador como
en el no fumador. En el fumador, la tolerancia aguda se presenta durante
el día, en forma paralela al incremento de la nicotinemia. Durante la
noche, debido a la vida media relativamente corta de la nicotina (2
horas), se produce rápidamente la disminución de la nicotinemia, así
como de la tolerancia. Una cantidad muy pequeña de nicotina está presente
en la sangre del fumador cuando se levanta por la mañana. También se
describe una tolerancia crónica, debido al consumo diario y reiterado,
aunque su significado no ha sido estudiado claramente.
/TabacoUpdate
Extractado de
"Les récepteurs nicotiniques" por Jacques Le Houezec
con permiso del autor.