Mens sana
in corpore sano
Mente
y cuerpo, una conjunción indisoluble. Nadie duda de la imposibilidad
fáctica de llegar a un estado de salud sin que estos dos elementos
se encuentren en armonía. Sin embargo existen paradojas; tal
vez la más extrema sea el vínculo deportes tabaco.
¿Qué sociedad entrelazaría a una actividad saludable,
junto a un producto que de hecho, mata a la mitad de sus consumidores?
La Asociación
Mundial de la Salud señala que El uso del tabaco es una
enfermedad de la Comunicación.
No importa las
horas que un docente invierta en charlas preventivas, en advertir
a sus alumnos sobre los riesgos del tabaquismo. Todo ese trabajo es
destrozado por una sola gráfica en un Estadio deportivo. En
1999- solo en los Estados Unidos - las compañías tabacaleras
invirtieron 113.6 millones de dólares en publicidad deportiva.
Una empresa del
sector describe a la Fórmula uno de la siguiente manera:
...el deporte ideal para auspiciar. Posee glamour y cobertura
televisiva mundial. Es una actividad de 10 meses que involucra 16
carreras en 14 países con pilotos de 14 nacionalidades. Después
del futbol es el deporte multinacional número uno. Otorga exposición
global, hospitalidad, cobertura de los medios y 600 millones de espectadores
siguiéndola por TV en cada oportunidad. Es de machos, es excitante,
es colorida, es internacional, es glamorosa .... Está allí
para obtener visibilidad. Está allí para vender cigarrillos.
Las empresas
tabacaleras señalan que su auspicio forma parte de actividades
filantrópicas. Sin embargo un documento interno de una de ellas
redactado en 1989 dice:
Nosotros estamos en el negocio de los cigarrillos. Usamos
el deporte como una avenida para publicitar nuestros productos. Cuando
entramos a un área para auspiciar un evento, evaluamos las
ventas durante y después del mismo y vemos que estas aumentan.
Tales afirmaciones
no son hechas en vano. Luego del Campeonato Mundial de Cricket realizado
en la India en 1996, el consumo de cigarrillos entre adolescentes
se incrementó cinco veces.
Esta lucrativa
forma de publicidad pretende ocultar que el cigarrillo y los deportes
transitan caminos opuestos. Un estudio realizado sobre 4.100 deportistas
regulares que participan de una maratón anual de 16 Km mostró
que los fumadores eran más lentos que los no fumadores. Se
ha estimado que por cada cigarrillo fumado diariamente el tiempo de
carrera se prolongaba en 40 segundos. Los autores sugieren que fumar
20 cigarrillos por día incrementa el tiempo de carrera, equiparando
por ejemplo a un hombre fumador de 30 años con un no fumador
de 42.
En otro estudio
llevado a cabo por la Marina Americana se demostró que los
conscriptos fumadores tenían el doble de posibilidades de fracasar
en el entrenamiento básico que los no fumadores.
Estos hallazgos
se repitieron al evaluar diversos parámetros, velocidad en
carrera, capacidad pulmonar, masa muscular, calidad del sueño,
etc. El déficit se mantuvo ligado a la cantidad de cigarrillos
consumidos por día y los años de consumo.
Otros trabajos
aportaron también buenas noticias, a pesar del daño
muchos de los efectos nocivos del cigarrillo parecen ser reversibles.
Un estudio americano demostró mejoría en los parámetros
funcionales del pulmón luego de cinco años de abandonar
el consumo en fumadores de mediana edad. Otro estudio prospectivo
sobre 5.000 fumadores de ambos sexos mayores de 64 años comprobó
que aquellos que abandonaron el tabaco, aún después
de los 60 años presentaban mejores resultados al evaluar su
función pulmonar que quienes continuaron fumando.
La publicidad
ayuda a persuadir a los no fumadores para iniciar el hábito,
también contribuye a que los fumadores refuercen su adicción.
La mayoría de los estudios independientes sobre el tema han
detectado este vínculo, también han señalado
que esta relación es constante y se mantiene en todas las culturas.
A pesar de los
esfuerzos de las empresas que señalan que sus avisos solo constituyen
un incentivo para que los fumadores opten por sus marcas
el peso de la evidencia parece incontrastable.
Un reporte de
1998 procedente de la Comisión Tabaco y Salud de Gran Bretaña
concluye:
La promoción del tabaco contribuye a que los jóvenes
comiencen a fumar y esta promoción se lleva a cabo sin que
los fabricantes adviertan claramente el peligro potencial y el riesgo
de adicción de estas substancias.
En 1989 la Oficina
del Cirujano General de los Estados Unidos señaló siete
caminos por los cuales la publicidad incrementa el consumo de tabaco.
Estimulando
a niños y adultos jóvenes a experimentar, con lo cual
se inician en el consumo regular.
Estimulando a fumadores a incrementar el consumo.
Disminuyendo la motivación de los fumadores para abandonar
el tabaco.
Estimulando a los ex fumadores a retomar el hábito.
Desalentando una amplia y profunda discusión sobre
los riesgos del tabaco por dependencia publicitaria de los medios
de comunicación.
Silenciando la oposición a través de Agencias
que reciben auspicios de empresas tabacaleras.
Creando a través de la publicidad una imagen que hace
al tabaco familiar y aceptable socialmente.
En respuesta
a las demandas globales de acción sobre el tema, la Organización
Mundial de la Salud (OMS) y sus miembros han lanzado una campaña
para limpiar a los deportes de toda forma de consumo de
tabaco, exposición pasiva, publicidad, promoción y marketing.
El Centro de
Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de los Estados Unidos,
el Comité Olímpico Internacional (COI), la Federación
Internacional de Futbol (FIFA), la Federación Internacional
del Automóvil (FIA) y numerosas otras organizaciones regionales
se han unido a la OMS en la cruzada.
Los Juegos Olímpicos
de Invierno de 2002, la Copa Mundial de Futbol de Corea Japón,
deportistas, asociaciones universitarias y entidades intermedias se
han unido para presentar un frente común al problema.
Pese al temor
de quienes señalaban el riesgo económico de perder anunciantes.
Ninguno de los eventos que decidieron prescindir del tabaco vio comprometido
su futuro.
Quizás
se esté iniciando un movimiento, una nueva forma de conciencia
colectiva que de el puntapié inicial por el cual el cigarrillo
cobre su verdadera dimensión.
Quizás
estas acciones y otras parecidas acorralen la creatividad de aquellos
que lograron igualar la imagen de un atleta un canto a la vida
con el cigarrillo, cuyo canto se parece más al de las
sirenas de Ulises; seductor pero mortal.
/TabacoUpdate
Fuente: Tobacco
Free Initiative (World Health Organization)