Las
películas del terror
Durante
décadas el cine utilizó al cigarrillo como una herramienta
para crear clima y definir caracteres, muchos de los protagonistas
que hicieron época fueron también víctimas del
cigarrillo.
Una escena de
guerra, el soldado ha sido mortalmente herido y pide a sus camaradas
un cigarrillo, un último deseo que como colofón resalta
el dramatismo argumental. Este simbolismo, que relaciona al acto de
fumar con los momentos dramáticos o con personajes ha puesto
permanentemente al cigarrillo como modelo entre nosotros.
Una de las primeras investigaciones sobre la relación entre
el cine y el tabaco fue llevada a cabo a principios de los setenta
por el profesor Stanton Glanz de la Universidad de California, años
antes de que el publico relacionara al tabaco con el cáncer
de pulmón, el Dr. Glanz investigo sesenta y dos famosas películas.
Desde entonces y hasta hoy la influencia de las imágenes románticas
y glamorosas en las que aparece el cigarrillo y la necesidad de evaluar
su impacto sobre todo en jóvenes - ha sido señalada
en varias oportunidades.
En una revisión de las diez películas mas vistas en
Gran Bretaña durante los meses de Enero a Junio de 1993 el
Dr. Terence Wright resalto que 8 de ellas presentaban escenas relacionadas
con el cigarrillo.
En los Estados Unidos se ha criticado la manera en que el cine presenta
al habito de fumar como una cosa normal, las escenas de fumadores
son, según la American Lung Association 5 veces más
utilizadas en el cine que en la TV.
Casi desde sus inicios la industria cinematográfica ha presentado
al cigarrillo y al habito de fumar relacionándolo con el poder,
el éxito y el glamour. Marlene Dietrich fue tal vez la primera
mujer en mostrarse en sus películas fumando, rodeada de un
halo de misterio e independencia planteo la imagen de la nueva mujer
del siglo XX. Lana Turner, quien participó en anuncios comerciales
de cigarrillos cautivaba a sus admiradores con un cigarrillo entre
sus labios, años mas tarde intento demandar a las tabacaleras
al conocer que padecía cáncer de pulmón. Humprey
Boggart fue quizás el paradigma del hombre de su época,
su imagen es inconcebible sin un cigarrillo entre los dedos, recio,
intrigante y seductor falleció de cáncer de esófago.
No menos influyentes fueron los rebeldes James Dean; el
joven tímido y en conflicto con su padre, apoyado contra un
muro con un cigarrillo entre los labios; o Marlon Brando un marginal
luchando por sobrevivir en los bajos fondos, O William Daffoe sacrificando
su vida por sus camaradas. Los ejemplos son incontables. Hasta el
casi ascético Anrnold Schwarzenegger despunta el vicio al perseguir
a un depredador del espacio en la selva.
De una u otra manera el cigarrillo es presentado en el cine como un
elemento ligado a la identidad, como una alternativa en las situaciones
estresantes, como un elemento de camaradería, una compañía,
un factor de seducción.
No es casual. Pensar que los actores fuman por ellos mismos implica
desconocer la rigidez de los libretos y directores. Los actores fuman
en las películas por que el guión así lo indica.
El hombre que fuma en X - Files se aproxima a la verdadera
imagen del fumador, oscuro, fatigado y de alguna manera en contramano
a la razón.
Como referencia incluimos una pequeña lista de grandes actores
víctimas del habito de fumar.
Clark Gable (59) Cardiopatía isquémica
Bob Fosse (60) Cardiopatía isquémica
Walt Disney (65) Cáncer de Pulmón
Yul Brynner (65) Cáncer de Laringe.
./TabacoUpdate