Tabaco Update  
Odranal
Links
Contacto






home Editorial Tabaquismo Pasivo ¿Qué hay en un cigarrillo?

Tabaquismo pasivo
Un riesgo innecesario

“El tabaco es el único producto de consumo legal que mata cuando se utiliza exactamente de acuerdo a las indicaciones del fabricante”.

El medio ambiente es el conjunto de componentes físicos, químicos, biológicos y sociales capaces de causar efectos directos o indirectos, en un plazo corto o largo, sobre los seres vivos y las actividades humanas.
(Definición de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente en Estocolmo 1972).

Desde hace décadas existe a nivel global una marcada preocupación sobre el impacto que las actividades humanas tienen sobre el ambiente. La polución contaminante de la atmósfera, la emisión descontrolada de gases y residuos industriales tóxicos, la contaminación de las napas acuíferas, los ríos y los océanos; no son más que el emergente de un problema cuya solución dista mucho de vislumbrarse.
En menor escala cada ser vivo se encuentra inmerso en un medio ambiente propio, formado por el nicho o ecosistema en que desarrolla su ciclo vital.
En el caso de las personas este será su ciudad, su trabajo, su casa, etc.
El tabaquismo pasivo o la exposición al humo ambiental del tabaco (HAT) es un generador de enfermedad en aquellas personas que sin ser fumadoras conviven con otras que si lo son. Según datos del Ministerio de Salud de la Nacion:
“La exposición al humo ambiental de tabaco en nuestro país es muy alta.
Un estudio realizado entre 2002 y 2003 en Buenos Aires, Monte-video, Santiago de Chile, Río de Janeiro, San José de Costa Rica, Asunción y Lima, mostró que Buenos Aires tiene los registros más altos de exposición al HAT, especialmente en edificios públicos y en hospitales”.

El HAT tiene dos orígenes: humo de segunda mano o Humo Principal Exhalado (HP), y Humo Lateral (HL). El humo de segunda mano es el humo expirado por el fumador. El humo lateral es la corriente de humo que se desprende del cigarro encendido. La mayor parte del humo en un cuarto es el producido por la corriente de humo lateral. El humo lateral o corriente secundaria tiene 2 ó 3 veces más productos químicos dañinos que el humo de segunda mano, porque no pasa por el filtro del cigarrillo (Ni los pulmones del fumador). Además el humo de la llamada corriente secundaria tiene mayor contenido de monóxido de carbono, amoníaco, nitrosaminas y acroleína. Esto, unido al hecho de que el tamaño de sus partículas es menor y, por tanto, alcanza porciones más profundas del sistema broncopulmonar, hace pensar a los especialistas que se trata del humo más nocivo. Según este informe, algunos de estos componentes como el cadmio –un agente que se sabe que causa cáncer de pulmón en personas y animales– se encuentra en concentración seis veces superior en la corriente de humo secundaria.

En nuestro país, el 60 % de los no fumadores está expuesto al HAT en sus hogares. Según un estudio en el que se colocaron 683 dispositivos para medir nicotina en fase gaseosa en bares, restaurantes, y lugares públicos como escuelas y hospitales, se detecto nicotina ambiental en la mayoría de los lugares estudiados, siendo alta o muy alta en edificios públicos, en especial en escuelas y hospitales donde regularmente está prohibido fumar.
Tales aseveraciones adquieren una importancia mayúscula, sobre todo si se tiene en cuenta que una de cada cinco muertes atribuibles al cigarrillo son debidas al tabaquismo pasivo.
También cuando los afectados por esta situación son los niños las cifras son elocuentes; un estudio realizado en España por la Asociación Española de Pediatría reveló que en el 60% de los hogares con niños asmáticos hay algún familiar que fuma. El asma es una enfermedad que en 2002 afectaba ya al 11,5% de los menores. Se ha comprobado que aspirar la nicotina y alguna de las 4.000 sustancias químicas activas que hay en el humo de cada cigarrillo provoca un aumento de las enfermedades respiratorias, incrementa las infecciones de los oídos y el riesgo de muerte súbita en los bebés y está detrás de la predisposición a sufrir un cáncer cuando ese niño llega a la madurez.
Un cigarrillo contiene 25 mg de nicotina. El fumador absorbe en promedio 10% de esa nicotina (2,5 mg por cigarrillo).
En un ambiente cerrado con varios fumadores existen hasta 5 mg de nicotina por metro cúbico de aire. El no fumador inhala en una hora un metro cúbico de aire; un niño que convive 10 horas con dos padres fumadores incorpora nicotina y otros tóxicos cancerígenos equivalentes a 10 cigarrillos por día.

Un trabajo de investigadores argentinos confirma los efectos perjudiciales del tabaquismo pasivo, pues revela que los hijos de fumadores inhalan tanta nicotina como sus padres. La investigación, realizada en colegios de la ciudad de Buenos Aires, reveló que uno de cada tres alumnos de 9 y 10 años, hijos de fumadores, presentaba niveles de nicotina en orina equivalentes a los de una persona que fuma todos los días.

Sólo el 45% de los chicos que participaron del estudio presentaba niveles de nicotina en orina correspondientes a una persona que no fuma y que tampoco está expuesta al humo de los fumadores.
Desde hace unos años, instituciones vinculadas con el cuidado de la salud, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), advierten sobre el avance del hábito de fumar entre las mujeres.

"El aumento de la población femenina fumadora tiene un segundo riesgo: la influencia materna sobre las conductas filiales", escribieron los autores del estudio sobre tabaquismo realizado por la Fundación para la Investigación y la Prevención del Cáncer (FUCA).
Sin embargo, los resultados del citado documento sugieren que por lo menos las mujeres fuman menos delante de sus hijos que los varones. Los investigadores de FUCA hallaron que cuando es el padre el que fuma, es posible encontrar cinco veces más nicotina en el cuerpo de sus hijos que cuando fuma la madre.

Los ambientes donde los niños se exponen al HAT suelen ser variados, una encuesta telefónica efectuada en Nueva Zelanda en 2004 mostró que el 47,2 % de los fumadores lo hacía en el interior de sus casas y el 70,8 % fumaban en sus automóviles. (N Z Med J. 2005 Dec 16;118 (1227): U1782).

Los recién nacidos de madres fumadoras tienen mayor riesgo de presentar labio leporino y fisura del paladar; menos peso que lo esperado; mayor mortalidad; mayor frecuencia de muerte súbita del lactante.
Los bebés amamantados por madres fumadoras, pueden sufrir inquietud, insomnio, vómitos, diarreas, succión débil y debilidad.

Un elemento a destacar es la particular relación entre tabaco y pobreza. Según un reporte de Naciones Unidas: La información indica que los pobres tienen mayor probabilidad de fumar que los ricos y las familias pobres gastan un mayor porcentaje de sus ingresos en tabaco. En México, en 1998, el 20% de los hogares más pobres gastó casi 11% de sus ingresos en comprar tabaco, mientras que el 20% más rico gastó sólo el 1,5%.

Como resume el informe Tabaco y pobreza: un círculo vicioso, producido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), "el tabaco contribuye a la pobreza a través de la pérdida de ingresos, pérdida de productividad, enfermedad y muerte. Juntos, tabaco y pobreza conforman un círculo vicioso del que a menudo es difícil escapar".

Pese que la iniciativa gubernamental en la materia los poderosos intereses comerciales y regionales han impedido a nuestro país ratificar la firma de Convenio Marco para el Control del Tabaco, pese a la afirmación que quince mil vidas anuales se empezarían a salvar en 30 años en la Argentina si los legisladores hubieran ratificado el tratado mundial contra el tabaco y el Gobierno siguiese impulsando actividades como la promoción de ambientes libres de humo, la prohibición de publicidades o las campañas para dejar de fumar.
No obstante las campañas continúan, la ciudad de Buenos Aires parece decidida a honrar el nombre que le dieran sus fundadores, desde principios de marzo comenzó a regir la Ley 1.799/05 de control de tabaco. La norma, que prohibe fumar en espacios cerrados con acceso de gente, incluidos bares y restaurantes se empezará a cumplir en hospitales, escuelas, oficina de Rentas, centros de Gestión y Participación, registros civiles, y otras oficinas que dependan del gobierno porteño y desde el 1 de octubre de 2006 se aplicará en todos los comercios y lugares de diversión. Además estipula que a partir de enero de 2007 se prohibirá la publicidad de cigarrillos en el ámbito porteño.

Las multas previstas para los dueños de quioscos que vendan cigarrillos a menores de 18 años van de 50 a 500 pesos. En tanto, los responsables de las áreas en donde no se pueda fumar serán sancionados si permiten el consumo de tabaco, con multas que oscilan entre los 500 y 2000 pesos.

Los dueños de comercios cuyos locales superen los cien metros cuadrados, podrán optar por afectar, como máximo, el treinta por ciento de las superficies de su local para los fumadores.

Hace unos años un comercial televisivo anunciaba: “Has recorrido muchacha un largo camino”. También la sociedad lo ha hecho y comienzan e escucharse las voces de la razón, una razón que expone claramente la Organización Panamericana de la Salud en “verdades sobre el tabaco” cuando señala: “El tabaco es el único producto de consumo legal que mata cuando se utiliza exactamente de acuerdo a las indicaciones del fabricante”.
También es de los pocos productos cuyos fabricantes se ocupan de señalar su importancia en el mercado laboral mundial antes que sus virtudes comerciales.
Más de 150.000.000 de puestos de trabajo dependen de esta industria, superando a las poblaciones de Argentina, Kenia y España combinadas. El tabaco es el cultivo no alimentario más difundido en el mundo.
Tal vez llegó el momento de comprender que no se trata de dinero, que tal abordaje solo realza aquellas palabras que escribiera Sor Juana Inés de la Cruz:

“¿Quién será más de culpar
aunque cualquiera mal haga:
La que peca por la paga,
o el que paga por pecar?”


/TabacoUpdate